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viernes, 12 de febrero de 2010

El sanador de caballos.- Gonzalo Giner

Comencé este libro muy ilusionada porque el tema me parecía de lo más interesante y original. No sabía nada de la historia de los veterinarios y mucho menos en la época de la reconquista.  Ni siquiera me había planteado al papel tan importante que desempeñaban.  
El libro es de fácil lectura, ameno, muy entretenido.  La acción no decae en ningún momento, el protagonista pasa muchísimas peripecias.  Pero yo me quedé sin saber mucho más sobre los veterinarios salvo que también les llamaban albéitares.
Se trata de una novela histórica porque en ella se narran hechos históricos reales como por ejemplo la batalla de Alarcos y la de Navas de Tolosa.  Pero he echado en falta detalles de la rutina de los personajes, las costumbres de la época, etc.
En muchas ocasiones me ha dado la sensación de estar leyendo una novela juvenil, por la gran cantidad de aventuras que ocurren y por el estilo en que están narradas.  Es un estilo light, ahorrándonos detalles violentos que suceden en cualquier guerra y más en aquella época.  Además el leguaje usado es actual, demasiado quizás.  Hay amor, pero no sexo el cual se da por sobreentendido.
En fin, recomendado si te gustan las aventuras, pero pobre en datos históricos del día a día de la época.

miércoles, 10 de febrero de 2010

El hombre inquieto.- Henning Mankell


Es algo paradójico que mi primera entrada en este blog sea mis impresiones sobre el último libro de la serie Wallander.

Conocí esta serie hace unos años cuando compré en un kiosco dos libros de novela negra: Antes de que hiele y Los perros de Riga. Ni que decir tiene que me gustaron tanto que busqué los restantes y los leí por orden.

Ya me había resignado a no saber más del bueno de Kurt o quizás sólo pinceladas a través de las entregas sobre su hija. Así que, de principios, la noticia de la aparición de este libro me sorprendió gratamente. Aunque me intrigaba que se hablara de forma tan categórica del último libro de Wallander pero que el protagonista no moría. Ahora ya sé por qué.

A medida que avanzaba en la lectura eran varias las sensaciones:
- se trataba definitivamente de una despedida, por las constantes referencias a otros casos, por saber cuál es el destino de algunos de los personajes que lo han acompañado, por su creciente amargura...
- No es el mejor libro de la serie. Precisamente pensaba que si en vez de los dos que mencioné anteriormente hubiera leído éste con toda seguridad no hubiera sentido interés en buscar los anteriores.
- Tengo serias dudas de que Mankell le tenga mucho cariño a este personaje al que tanto le debe. O quizás ha querido hacer un libro muy realita.
Total que podría haber prescindido de él, y quedarme con la imagen anterior.